La semana pasada, un hecho de violencia sacudió al fútbol: tres hinchas del Dep. Cali, quienes deseaban regresar a su querida “sucursal del clelo” después de la imponente victoria de su equipo 3 a 2 frente a Millonarios en la ciudad de Bogotá, madrugaron temprano el Domingo para irse a casa y decidieron “tirar dedo”, hasta que alguien amable detuviera su transporte y los llevara hasta su destino. Afortunadamente un autobús se detuvo en frente de ellos, pero los ocupantes de este vehículo eran hinchas de Santafé, quienes agredieron a los tres hinchas del Dep. Cali, causándole la muerte a uno de ellos. Al principio se creía que era un hincha del América, pero después se confirmó oficialmente la muerte de Juan David Pérez, de 17 años, natural de Buga, Hincha del Dep.Cali, a causa de 25 heridas profundas con objeto corto-punzante. Este hecho tiene consternada a la familia de ese chico y a todo el país.
La historia de Juan David no es nueva, al contrario, se repite a cada momento en los estadios de Colombia, especialmente en ciudades como Cali, Bogotá y Medellín; ya que cada una de estas ciudades cuenta por lo menos con dos equipos que las representan en los certámenes y torneos futbolísticos. Me refiero a los temidos clásicos Cali-América; Millonarios-Santafé y Nacional-Medellín, que por lo general, si bien no dejan muertos, dejan una oleada de desorden y caos en los alrededores de los estadios y en esas ciudades. A este paso, ¡cualquier partido entre equipos Colombianos que no sean de la misma región, terminará siendo un clásico de horror y muerte!
El ente regulatorio del fútbol Colombiano, la Dimayor, pretende legalizar las barras bravas, a fin de que estos hechos funestos no se vuelvan a repetir; sin embargo, todo depende de la cultura con la cual los aficionados asisten a los estadios. No es cuestión de incautar licor, pólvora, objetos o armas en las entradas de las puertas de los estadios, se trata de que se haga control desde casa y de que por unos pocos no se arruine una diversión tan sana y agradable como lo es el fútbol. Así mismo, Coldeportes le pidió al Congreso que apruebe la ley contra la violencia en los estadios y se instalen cámaras de video en los mismos.
Testimonios (tomado de http://www.elpais.com.co/paisonline/notas/Julio292008/jud1.html)
“La Policía explicó que hacia las 3:00 a.m. del domingo pasado Pérez Gómez y otros 16 hinchas hacían ‘auto-stop’ cerca del peaje de Chuzacá, en Soacha.
En ese instante un bus que transportaba a 42 barristas de Santa Fe se detuvo algunos metros más adelante. Varios seguidores del equipo capitalino se bajaron y comenzaron a agredir verbal y físicamente a los aficionados del Cali.
En medio de ese enfrentamiento, Juan David Pérez Gómez cayó al piso, donde fue golpeado y ultimado, al parecer con puñal, por sus agresores. Otros dos compañeros suyos fueron trasladados a la Clínica Cardiovascular de Soacha.
"Yo creo que mi hijo es inocente. Que se aclare eso ante la justicia. Él me dijo que se iba a un paseo a ver el partido Santa Fe- América”. Édgar León, padre de Jeison Felipe, supuesto agresor.
"Los hinchas de Santa Fe me dijeron que les abriera la puerta porque ellos (los que hicieron el pare, los del Cali, que se hacían pasar por los del América), eran de Santa Fe, de la barra”. Harrison Romero, conductor del bus.
"Es lamentable lo que pasó con el joven del Cali. Vamos a fortalecer un programa de resocialización con los hinchas”. Gral. Gustavo Ricaurte, comandante de la Policía Metropolitana de Cali.
Por favor, que esta historia no se repita mas
Hinchas y aficionados: ¡asistan en paz a los estadios de Colombia!
























